Aquella noche soñó Peter Pan que la barba le crecía. Al despertar, el espejo le asestó una puñalada en el rostro. Después, cayó para siempre en el eterno sueño de cipreses.
viernes, 6 de febrero de 2009
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...porque la calma más absoluta está en las palabras que fluyen de adentro.
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